Vienen desde meses atrás con ideas inconexas, y con una verdad que pretender imponer de manera más o menos absoluta. Acampan en los centros de las ciudades, y defienden un derecho a la ocupación de terrenos de naturaleza pública que no entiende de límites, ni del propio respeto a dicha naturaleza pública. La madrileña Puerta del Sol, la Sevillana Plaza de la Encarnación, etc. son de todos, no de un colectivo minoritario, más le duela.
Esta apropiación indebida de espacios públicos evoluciona hacia el mundo de los derechos. Y vuelven a confundir, como hace normalmente esta progresía involucionada, libertad con libertinaje. Derecho a manifestarse, claro. Derecho a expresar la opinión, por supuesto. Pero no les pida el deber de respetar el Derecho a la Libertad Religiosa de muchos.
Son muchos los testimonios de la ciudadanía ajena al movimiento 15-Mque se ha visto increpada en numerosas ocasiones por estos liberticidas del tres al cuarto. Generan violencia, y ante los desalojos policiales se ponen las manos en la cabeza. Atacando al cuerpo de seguridad. Cuando es ese cuerpo de seguridad el que tiene que luchar contra la ilegalidad manifiesta de sus actos.
Demócratas de pega. ¿Democracia real? ¿Qué democracia? ¿La anárquica que ejemplifican? Lo siento, pero no la quiero. A mí, ellos sí que no me representan. Y como yo, la mayoría española; sino, que se presenten a los presentes comicios. Si son tantos, seguro que tienen su escaño. El parlamento, es la vía democrática, cívica, y eficaz de impulsar las ideas que no paran de propagar a los cuatro vientos.
La violencia, la provocación, y la demagogia es lo único que veo atribuible a este movimiento ciudadano de librepensadores sin pensar. Y, por cierto, lo de las JMJ les vuelve a retratar: Dime de que presumes y te diré de que careces.










1 comentarios:
totalmente de acuerdo con lo que has dicho, la mayoria de la gente seguramente piense lo mismo, pero hay un problema en este pais que se llama "pasotismo social y politico", un saludo.
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