lunes, junio 21, 2010

Abanderado

Todos tenemos algo de pasional que ruge ante nuestros símbolos. Cada uno tenemos los nuestros. Por ejemplo, a los gays le ponen una bandera en el ayuntamiento para que voten a la izquierda… eso pretenden los señores concejales, por más que luego no acometan ninguna medida para favorecer a la integración de un sector, por otra parte, en mi opinión, ya integrado. Es más, se dedican a enviar dinero a países donde se prohíbe ser homosexual… Cosas de izquierda, yo no lo entiendo.


En esto de las banderas también nos dejamos llevar por las modas… Si van a un mitin del PSOE todos sacan la republicana; ahora, cuando juega España todos somos españoles -aunque sea por la farándula- y la republicana se guarda para otro domingo. Así me pareció escuchar en un bar: "¡más le vale a Zapatero que España gane el mundial!" Y de momento estamos haciéndolo tan bien como presidiendo la Unión Europea…


Así están. Mosqueados. Y es normal, al PP le ha dado por decir que es el partido de los trabajadores y claro, ¡si les quitas esa mentira a los de la rosa a ver que les queda! Yo no se quién ganara en esta competición de sentirse más proletario; ahora los números de creación de empleo y bienestar social hablan por si solo…


Hoy, sin embargo, no les quito razón a esos que se dejan guiar por las pasiones a la hora de defender lo que consideran suyo. Me explico, resulta que esta tarde han atacado al Gran Poder. Un individuo, en plena misa, se dirigió hacia él; lo hizo caer, lo apaleo, con el resultado del brazo perdido. Todo por suerte reparable. Hoy, aún sintiendome atacado, termino con palabras del Pregón de Carlos Herrera:

Si se ha caído a tus pies
Tres veces, y se arrodilla
¡coge sus brazos, Sevilla!
Y levántalo otras tres

1 comentarios:

Martin Romero Calero dijo...

Enhorabuena por tus articulos, comentarios.....me identifico al 100%, GRACIAS.
desde Montoro (Cordoba)