Corría el año 1959 cuando Cuba se libraba de la corrupta dictadura del general Fulgencio Batista para entrar en la dictadura castrense, asesina, abyecta y criminal del comandante Fidel Castro Ruz.
Fidel Castro que en su juventud idolatraba al dictador Español José Antonio Primo de Rivera pasó una infancia algo movida, siendo un mediocre estudiante que acabaría licenciándose en derecho con más pena que gloria. Siempre ligado a la política, siempre ligado a asesinatos y enfrentamientos violentos forjó una sublevación armada que se enfrentaría a una dictadura a la cual acabaría derrocando. Prometió devolver la libertad a Cuba. Mintió. Fue seducido por la URSS en plena guerra fría para formar una patria inspirada en los ideales marxistas. Vamos, la conocida dictadura del proletariado; era la mejor forma que tenía de perpetuarse en el poder, era lo que buscaba.
Así pues, si en un principio Fidel negaba toda vinculación comunista más tarde reconocería (verdad o no, no lo sé) que entre sus escasas lecturas destaca la del Capital, libro del que no pasó de la página 370. Nunca habrá sido más acertada ni mejor empleada aquella frase de Ronald Reagan que diría: "comunista es quien ha leído a Marx y anticomunista es quien lo ha entendido". La figura de Fidel queda a mi entender como la de un paleto consentido de familia con fuerte capital adquisitivo que luchó por el poder sin importarle el medio ni ser guiado por ninguna ideología.
Mitos sobre Cuba hay muchos. Los hay con Fidel, y ni te cuento con el Ché Guevara. A este último la izquierda más cerrada no duda en tratarlo como a un héroe. Curioso. Por obviar la palabra asesino le llaman revolucionario. Voy a pasar por alto el fondo de tanto crimen; pero criticaré enérgicamente las formas empleadas para conseguirlo. Si consideramos al Ché como un revolucionario, si lo mitificamos; por esa regla de tres tendríamos que divinizar a Osama Bin Laden, a de Juana Chaos, a Franco, a los asesinos de la II república como Carrillo, a Hitler… Todos estos personajes presentes e históricos matan por un fin, por unos ideales; compartidos o no, esa es otra cuestión, pero empleando la más vil violencia. Créanme para revolucionario Gandhi o Martin Luther King; por ejemplo, ellos nunca empuñaron un arma para defender su palabra.
Volviendo a Cuba y desmontando el mito comunista. El Ché no lucho por devolver la democracia a Cuba. Así pues, en 1959, un día después de la llegada al poder el sanguinario Guevara firmó un decreto por el cual se ejecutaba a 70 presos. Diría Ernesto Ché Guevara: "No hace falta hacer muchas averiguaciones para fusilar a uno. Lo que hay que saber es si es necesario fusilarlo. Nada más. Debe dársele al reo la posibilidad de hacer sus descargos antes de fusilarlo. Y esto quiere decir, entiéndeme bien, que siempre debe fusilarse al reo, sin importan cuales hayan sido sus descargos. No hay que equivocarse en esto. Nuestra misión no consiste en dar garantía procesales a nadie, sino en hacer la revolución y debemos empezar por las garantías procesales mismas". Haciendo realidad estas palabras, una vez ganada la Guerra, el Ché fusiló u ordeno el fusilamiento de unas 180 personas; y estas son solo las víctimas que han quedado documentadas…
Queda claro que el movimiento "revolucionario" no tardo en imponer la cultura del miedo. En su primer mes en el poder Castro impone la pena de muerte, la retroactividad de la ley penal y la confiscación de bienes. Poco a poco se van cerrando los medios de comunicación, se nacionalizan las empresas locales y extranjeras y se impone el régimen de un partido único: el comunista. Solo queda una opción o estas con el régimen o estas contra él. De tal forma que todos los que jugaron a pensar por libre fueron duramente castigados. Como bien afirmó el propio Castro cuando aún negaba ser comunista: "el comunismo mata al hombre destruyendo su libertad".
Castro es y será simplemente un totalitario más que además hizo hermandad con el fascismo. Prueba de ello es el decreto de una semana de luto nacional por la muerte de Francisco Franco, y otra por la muerte de Perón, y ha seguido en ello oponiéndose al encierro en Londres de Pinochet… Quizás por miedo a que un día le pueda tocar a él. Ya lo dijo Albert Camus: "Ninguno de los males que pretende remediar el totalitarismo es peor que el propio totalitarismo".
Como antes expresé la cultura del miedo fue rápidamente instaurada. Castro es culpable del genocidio más sanguinario que jamás haya vivido el continente Americano. De tal forma que en paredón de Fortaleza de la Cabaña se fusilaron a 5.000 cubanos desde 1959 y se hicieron movilizaciones forzadas de campesinos a otras provincias para evitar su apoyo a los que se alzaban en armas. En los años 70, las cárceles cubanas llegaron a tener 60.000 presos. No deja de ser llamativa la ausencia de críticas hacia tales terribles actos por gran parte de la Comunidad Internacional, y sobre todo por parte de América Latina. Esta consciente o inconscientemente castiga, como debe ser, los genocidios que cometen los gobiernos de derechas, pero perdona los crímenes de los dictadores de izquierdas.
Pero, ¿por qué Castro no termina de ser repudiado entre sus países vecinos? La respuesta es sencilla y llanamente por el odio visceral que se le tiene a Estados Unidos. Existe cierta ceguera entre los sudamericanos y esta es la oposición por sistema a los yanquis; como si ellos tuvieran la culpa de todo… Esa ceguera hace que el desastre y el horror castrista permanezcan invisibles; o falsamente atribuido. Si Castro asesina él no es culpable; no, el culpable es Estados Unidos. Si Castro encarcela a la voz disidente, al que reclama libertad de expresión, al bibliotecario que no admite la censura, a los defensores de los Derechos Humanos… no negarán que está mal; pero la culpa, en todo caso, la tiene USA por haber provocado el exilio cubano de Miami. Si en América Latina se mueren de hambre, la pobreza acucia, entonces la respuesta es más que clara; la culpa la tiene el liberalismo estadounidense. Y claro está; si la economía cubana se halla absolutamente en ruinas, si la población sufre décadas de cartillas de racionamiento, si hay literalmente hambre, la responsabilidad no reside en el sistema económico impuesto por la dictadura, no; la culpa es del embargo norteamericano. No hay más ciego que el que no quiere ver.
Lo del embargo norteamericano que tanto mantiene unido a procastristas no es más que una burda mentira. Cuba importa de EE.UU. el 40% de los productos de primera necesidad. Ni estadounidenses ni Castro lo reconocen, pero esta es la verdad. El régimen se sigue aferrando al clavo ardiendo del embargo para mantener los apoyos latinoamericanos y "antiyanquis". Y en Estados Unidos no se reconoce este hecho por la importancia del voto de los cubanos exiliados; ni a demócratas ni a liberales les interesa embargar tantos votos. Pero, cambiemos el supuesto; aunque siga existiendo; aunque EEUU siguiera vetando las relaciones comerciales con Cuba el embargo, hoy por hoy, no les afecta en nada, les pudo afectar en la década de los 60; pero ya en los 70 habían encontrado nuevas relaciones comerciales. Así pues, aunque Estados Unidos les cerrara fronteras e impidieran el comercio con sus empresas no había por el año 1970 –y mucho menos ahora- producto que Cuba no pudiera importar ni exportar.
Tenemos que remontarnos a la década de los 60 para entender el porqué de todo ese teórico odio de Castro hacia EEUU. El porqué del embargo… Y es que, en 1960 (un año después de la llegada al poder de Castro) las relaciones con Estados Unidos se deterioran pues el gobierno revolucionario ordenó la expropiación de empresas y propiedades norteamericanas en Cuba. Todo ello mientras se abrían negociaciones con la Unión Soviética. Castro quería mantenerse en el poder y no dudó en vender Cuba a los comunistas.
Cuba era una posición estratégica para el gobierno de Moscú, el cual llegó incluso a tantear la opción de emplazar misiles nucleares en la Isla, todo ello se hubiera llevado a cabo sino hubiera sido porque la Fuerza Aérea Norteamericana lo descubrió a tiempo. No crean ustedes que la unión entre comunistas se terminó con este frustrado intento. Cuba vivió durante muchos años del subsidio soviético; la URSS y otros países del Este compraban azúcar a la Isla a precios muy altos, y le vendían petróleo a crédito y a bajo precio. Ese subsidio se calcula en más de 5.000 millones de dólares al año y a lo largo de tres décadas sobrepasó los 100.000 millones. Cuba se estaba transformando, cada vez más, en una ruinosa economía dependiente por entero de las limosnas que recibía de Moscú. Castro hacia que su pueblo sirviera a los intereses comunistas por la única razón de mantenerse en el poder.
Tengan clara una cosa el subsidio iba acompañado de servilismo. Quizás muchos admiradores de la "Revolución Cubana" lo desconocen pero mientras en La Habana o Santiago los cubanos iban al colmado de la esquina con la cartilla de racionamiento en la mano, su gobierno tenía soldados repartidos por todo el continente africano: Angola, Etiopía, Argelia o Samial… Había que rendir cuentas a Moscú; había que continuar instaurando dictaduras, había que continuar con el imperialismo socialista. Cuba era, como acertadamente ha expresado Fernando Díaz Villanueva, "la cacatúa de Moscú"
Todo esto, hoy por hoy, sigue estando poco estudiado; y poco se podrá estudiar mientras siga el Gobierno Castrista en el poder. Quizás sea esa falta de conocimiento la que lleve a muchos a fervorizar con la "Revolución Cubana". Ellos, admiradores de dicha revolución seguramente tampoco conozcan las imposiciones de dictaduras en África que llevaron a constituir los gobiernos más totalitarios y represivos de la historia del tercer mundo. Quizás desconozcan que estos territorios africanos fueron víctimas de los comunistas y lo pagaron con la peor sequía y hambruna de toda la historia de la humanidad. Quizás los seguidores del régimen castrista tampoco recuerdan que Cuba jamás se pronunció en contra de los Grupos Terroristas Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA), quienes en los 80 y 90 sembraron la ola de terror más extensa de América Latina con más de 70.000 muertos. Perdóname Sudamérica, pero se habla de "solidaridad con el pueblo cubano", y sin embargo, en pocos o en ninguno de los casos se habla de una mínima solidaridad latinoamericana con los millones de exiliados cubanos por el mundo, con los fusilados, con la familia de los disidentes; no se critica las continuas violaciones de Derechos Humanos contra el pueblo en la Isla… Es hora ya de centrar las críticas y denuncias hacia el verdadero culpable de tanto terror y de tanta pobreza… El culpable es el régimen, es la revolución…
Cuba, por desgracia, solo ha cambiado a peor. Los cubanos, a lo largo de estos 50 años de dictadura han sido cada vez más pobre y menos libres.
Los defensores de la patraña cubana suelen rebatir afirmando que Cuba no es tan pobre como otras regiones tercermundistas. Pero es que si queremos hacer un análisis serio sobre los logros o errores cometidos durante la gestión del comandante tenemos que comparar a Cuba con quien la comparábamos antes del derrocamiento de la dictadura de Batista. Cuba, por entonces, era comparada con Argentina, Uruguay, Chile, Puerto Rico, Costa Rica, España, Italia… La renta per cápita de los cubanos allá por el 53 era semejante a la de los italianos. Es que hoy por hoy Puerto Rico exporta diez veces lo que exporta Cuba con tan solo 3 millones de habitantes… Los logros comunistas no existen. ¿Y la educación y sanidad de la que tanto presumen? Como toda Cuba, en ruinas. La URSS ayudó a construir hospitales y escuelas; pero todo esto requiere de un posterior mantenimiento al que Cuba no puede hacer frente. De hecho 3 de cada 4 ambulatorios están cerrados por falta de personal; no hay medicamentos para los cubanos (si para los turistas, pero a precio de oro); el paciente tiene que llevarse sus propias sábanas de casa, limpiar él mismo el aseo, esperar a que algún familiar le lleve la comida. ¿Dónde están los logros en Sanidad? ¿Y en educación donde simplemente se adoctrina?
Lo mires por donde lo mires el comunismo no ha logrado nada…
Lo siento por todos esos "fans pro castristas" pero Cuba hoy es pobre. En Cuba hoy se vive en la pobreza. Los cubanos hoy tienen sus tierras ociosas, tienen prohibida toda iniciativa privada, tienen prohibido el acceso a las farmacias turísticas, también a los hoteles… En Cuba no hay absolutamente nada, ni riqueza ni libertad. En Cuba solo les queda la soga comunista que les mantiene ciegos, sordos y mudos. Presos, pobres…
Fidel ha buscado dar una imagen que no es; y en cierta medida, con muchos lo ha conseguido. Pero la verdad siempre sale a flote. Las mentiras se derrumban. Como se derrumbará ese parque temático en el que ha convertido La Habana. La Habana no es lo que los turistas ven; sino qué vallan a las zonas prohibidas. Se crea una imagen irreal en la que esos edificios tan coloridos, llamativos, y de tanto encanto solo buscan encandilar al turista y esconderle "por decreto" la pobreza de la isla. Pobreza que no verá prosperidad mientras Castro siga azotando a la Isla. Pobreza que se mantiene mientras Castro guarda en Suiza más de 900 millones de dólares para consumo personal. Pobreza que se intenta remediar creando un "ejército de jineteras" (prostitutas) que buscan atraer al turismo sexual; sin limitaciones. Niñas de 15 y 16 años que buscan futuro en la prostitución porque es lo único que, en realidad, escapa del sueldo oficial y, por tanto, les da dinero; es lo único con lo que pueden vivir ellas y todos sus asalariados. Es decir, el chulo, el profesor que hace la vista gorda y a veces la corrupta policía que divaga por la isla. Castro está convirtiendo a la hermosa Isla en un paraíso de proxenetas y traficantes. Castro está inmerso en redes de tráfico de Drogas y el que fue a investigarlo cayó preso. Al igual que aquellos impulsores del Proyecto Varela. Como ya dije al principio: "o estas con la revolución o estas contra la revolución". La tortura es también otra característica de este ejemplar (nótese el tono irónico) gobierno. Por ejemplo, las celdas son tan chicas que una persona solo puede tumbarse en posición fetal; no tienen ningún tipo de iluminación; la ventilación escasea, las condiciones higiénicas destacan por su ausencia, los Derechos Humanos son pisoteados…
Prohibición, tortura y pobreza. La Cuba de hoy vive presa de sus miedos; encadenada a la voluntad de Castro y sometida al garrote del Comandante. Vive pobre en la riqueza de su gente. Vive torturada y asesinada por esos a los que muchos se empeñan en llamarlos héroes. Cuba hoy… Cuba es una cárcel gigante… una cárcel sin rejas…